¿Sabes? Fuiste tú quien un día me devolvió las ganas de escribir. Para bien o para mal, fuiste el causante de todas aquellas palabras vertidas en esas líneas que jamas leíste. Y me enseñaste. Me enseñaste que "Olvidar" es un concepto diferente del que yo tenía. Tras muchos intentos, mi corazón dejo de latir al compás de tus recuerdos; Dejé de esperar esa llamada que sabía que solo me torturaría durante otros meses más. Dejé de escribirPero siempre estuviste ahí. Y es que, aún sin quererlo, hay personas que marcan nuestras vidas de manera permanente. Ignorarlas es imposible, ya que te ayudaron a descubrir cosas de ti misma que no creías que pudieses hacer jamás. Te hicieron tirar el reloj por la ventana y a vivir cada instante como si fuese el último, a dar el cien por cien en todo lo que hacías; A luchar, a gritar, a reír, a querer.
Anoche me di cuenta de ello. Volví a pasear por las calles que vieron nacer nuestra breve historia, las mismas que la vieron morir.
Fue entonces cuando me di cuenta de que da igual cuánto tiempo pase, hay lugares que siempre tendrán tu nombre grabado en mi memoria.
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